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En cualquier proceso que involucre el uso de vapor ya sea con el fin de calentar, esterilizar o mover un generador por ejemplo, seguramente nos vamos a encontrar en algún lugar de nuestro proceso con el condensado que se forma a medida que el vapor cede energía al proceso o al ambiente y se transforma nuevamente en agua.
Este condensado se debe remover y para este fin existen elementos que se encargan de realizar esta tarea de forma automática, las trampas para vapor, las cuales asumen esta importante parte del rol para que el sistema funcione en su punto óptimo.
A continuación repasamos los modelos utilizados para las ejecuciones más comunes:
Dado que existen innumerables tipos de procesos, y los requerimientos de los mismos son muy variables es imposible pensar en un solo tipo de trampa para vapor, a tales efectos existen hoy en el mercado muchos tipos de trampas, en FIDEMAR les ofrecemos con nuestras marcas los modelos más usados.
Se usan normalmente para la purga de elementos de intercambio, como radiadores, serpentines, tachos encamisados o cualquier ejecución que requiera por su particularidad un consumo modulante de vapor ya que descargan condensado continuamente y se ajustan automáticamente a las variaciones de carga.
Al disponer de una purga termostática integrada posibilitan también la descarga y entrada de aire (o gases) cuando el sistema está frío.
Se usan normalmente para la purga de líneas generales o colectores, pueden venir con filtro o sin filtro, normalmente son muy robustas, fabricadas en acero inoxidable, soportan altas presiones, disponibles desde ¼” a 1”.
Recomendadas para sistemas y equipamientos donde podemos permitirnos acumulación de condensado y utilizar el calor sensible de del mismo para calentar. Pueden ser utilizados como eliminadores de aire en puntos altos de líneas de vapor y camisas de vapor.
Estas trampas descargan el condensado a medida que se forma pero muchas veces intermitentemente.
Son las trampas más robustas entre los tipos de trampas mecánicas, por lo tanto son recomendados donde tenemos potenciales golpes de ariete.
Recomendadas para sistemas y equipamientos donde podemos permitirnos acumulación de condensado y utilizar el calor sensible de del mismo para calentar.
Son trampas usadas principalmente para descarga de condensado en radiadores, esterilizadores, autoclaves y como purgas de aire en los puntos altos de las líneas principales de vapor, tachos encamisados o finales de línea de vapor vivo. Se caracterizan por descargar el condensado unos grados por debajo de la temperatura del vapor saturado correspondiente a la presión de trabajo.
Las válvulas de control hidráulico son la mejor opción cuando necesitamos controlar o regular casi cualquier variable en una línea de agua. Las mismas ofrecen mediante la combinación de un cuerpo de válvula standard con diferentes pilotos, la versatilidad más alta, para los controles más precisos.
Podemos dividir las mismas en dos grandes series: las de cámara única y las de cámara doble, siendo las más usadas en aplicaciones complejas y grandes diámetros las de cámara doble. Dada la gran variedad de modelos, configuraciones y materiales utilizados podemos decir que estaríamos en condiciones de ofrecer la válvula adecuada para realizar cualquier tipo de control en cualquier tipo de proceso en líneas de agua (o líquidos homogéneos) sin necesidad de una fuente de energía adicional más que la del propio fluido en uso. Son fabricadas en diámetros desde 1 1/2” a 36” con cuerpos de hasta un rating de PN40.
A continuación repasamos los modelos utilizados para las ejecuciones más comunes:
El establecimiento de varias zonas de presión es uno de los métodos más comunes para alcanzar el equilibrio en las redes de transmisión y distribución de agua. Las válvulas reductoras de presión (o PRV por sus siglas en inglés) “obligan” a los parámetros dinámicos del sistema de suministro a mantener una constante presión de entrega predeterminada.
A través de la definición de la presión mínima requerida en el punto crítico de cada zona de presión, las válvulas del tipo “PRV Activas”, permiten reajustar constantemente la presión de entrega, con lo cual el sistema trabaja con una menor presión promedio. La válvula reductora de presión es una válvula de control de operación hidráulica accionada por diafragma, que reduce la mayor presión aguas arriba a una presión aguas abajo constantemente menor, sin que le afecten las fluctuaciones en la demanda o en la presión aguas arriba.
En las válvulas de flotador se combinan las ventajas de las excelentes válvulas de control hidráulicas con la simplicidad de los flotadores mecánicos. La capacidad de separar la válvula principal del flotador elimina la mayor parte de los problemas de instalación y mantenimiento que afectan a las válvulas de flotador mecánicas.
La amplia selección de tipos convierte a las válvulas de control de flotador en la mejor solución cuando se trata de controlar el nivel. Esta válvula es una válvula de control de nivel de cámara doble, de operación hidráulica y activada por diafragma. La propulsión hidráulica hace que la válvula se abra completamente en el nivel bajo predefinido del reservorio, y que se cierre al llegar al nivel alto predefinido, sin tener en cuenta las diferencias de presión.
En las válvulas de flotador se combinan las ventajas de las excelentes válvulas de control hidráulicas con la simplicidad de los flotadores mecánicos. La capacidad de separar la válvula principal del flotador elimina la mayor parte de los problemas de instalación y mantenimiento que afectan a las válvulas de flotador mecánicas.
La amplia selección de tipos convierte a las válvulas de control de flotador en la mejor solución cuando se trata de controlar el nivel. Esta válvula es una válvula de control de nivel de cámara doble, de operación hidráulica y activada por diafragma. La propulsión hidráulica hace que la válvula se abra completamente en el nivel bajo predefinido del reservorio, y que se cierre al llegar al nivel alto predefinido, sin tener en cuenta las diferencias de presión.
Los depósitos y torres de agua, así como los reservorios ya existentes, son algunos ejemplos de sitios en los que se requiere controlar el nivel, pero en los que la instalación de flotadores puede ser complicada y costosa.
Para esas obras, las válvulas de control de nivel con piloto de altitud ahorran la necesidad de instalar flotadores internamente, a la vez que se retienen la simplicidad y la fiabilidad para una amplia gama de aplicaciones. Es una válvula de control de nivel de operación hidráulica, activada por diafragma, que se cierra cuando el agua del reservorio llega al alto nivel predefinido y se abre por completo en respuesta a una caída de nivel de aproximadamente un metro, captada por el piloto de altitud de tres vías montado en la válvula principal.
La súbita parada de la bomba es seguida por una caída de presión mientras la columna de agua sigue desplazándose a lo largo de la línea. Al regresar, la columna golpea a la válvula de retención cerrada de la bomba, creando una onda de alta presión, que se desplaza a velocidades de hasta 4 Mach. La eliminación de esa onda requiere anticiparla y actuar de antemano. Las válvulas anticipadoras de onda reaccionan a la caída de presión, y reciben a la columna de regreso ya abiertas, eliminando así el golpe de ariete.
Es una válvula instalada fuera de la línea, de operación hidráulica y activada por diafragma. La válvula se abre en reacción a la caída de presión generada por la súbita parada de la bomba. Mediante la preapertura de la válvula se disipa la onda de alta presión de retorno y así se elimina el golpe de ariete.
La válvula modelo 735-M se cierra con suavidad y herméticamente en cuanto lo permite la función de alivio, evitando la onda de cierre. Esta válvula sirve también para el alivio de la presión excesiva en el sistema.
La planificación de un sistema comienza con el rango de caudales esperado, con el cual se determinan las características y la ubicación de la estación de bombeo, la disposición y el tamaño de las líneas de suministro, la ubicación y el volumen de los reservorios, etc. Toda desviación significativa del rango de caudales planificado podría perturbar el suministro de agua e incluso dañar a los componentes del sistema.
El diseño adecuado, así como la colocación y el uso de válvulas de control de caudal protegen al sistema contra los efectos de caudales excesivos. Es una válvula de control de operación hidráulica, activada por diafragma, que mantiene un caudal máximo predefinido, sin que le afecten las fluctuaciones en la demanda o en la presión del sistema.
Todo sistema de agua está expuesto a las roturas, ya sea por problemas de hidráulica o de instalación, o a raíz de daños mecánicos externos.
Las válvulas de control antirotura aíslan la zona afectada hasta la reposición manual, a fin de minimizar el derroche de agua, la erosión del terreno y los daños que podrían afectar a los edificios, caminos y equipos.
Es una válvula de control de operación hidráulica, activada por diafragma, que al percibir caudales mayores que los prefijados, se cierra herméticamente hasta que se la reponga manualmente.
Mientras el caudal sea menor que el máximo predefinido, la válvula permanece completamente abierta, minimizando la pérdida de carga.
Al utilizar muy escasa energía eléctrica, las válvulas de solenoide permiten activar válvulas de apertura y cierre (on/off) de todos los tamaños, y ahorrar así las infraestructuras involucradas en la aplicación de válvulas motorizadas. La señal eléctrica que activa al solenoide puede ser emitida directamente desde temporizadores, relojes y similares, o a través de un sistema de control, en función de la presión, el nivel, el caudal y otras consideraciones de la gestión del sistema.
Es una válvula de control de operación hidráulica, activada por diafragma, que se abre o se cierra completamente en respuesta a una señal eléctrica.
En las válvulas electrónicas, las ventajas de las excelentes válvulas moduladoras, accionadas por la presión de la línea, se integran en el mundo del control electrónico. En la actualidad se requieren válvulas modernas, dinámicas y de comando electrónico para el control en tiempo real de presiones, caudales, temperaturas, niveles y otros parámetros, ya sean como variables únicas o unos en función de otros.
Es una válvula de control de operación hidráulica, activada por diafragma que, reaccionando a las señales de un controlador electrónico, se abre o se cierra en modulación para controlar presiones, niveles, caudales, temperaturas y cualquier otro parámetro que deba ser controlado, en función de los valores predefinidos programados en el controlador.
Las válvulas ventosa son los dispositivos básicos para realizar el control de la presencia de aire en las conducciones. Existen dos tipos de válvulas que realizan dicha función: las de efecto automático o de funcionamiento a alta presión y las de efecto cinético o de funcionamiento a baja presión. Según esta tipología, las válvulas ventosa pueden clasificarse en: válvulas ventosa de efecto automático; válvulas ventosa de efecto cinético y válvulas ventosa de doble efecto o trifuncionales.
Son sistemas hidromecánicos que evacuan de forma automática, pequeñas bolsas de aire que se acumulan en los puntos elevados de una tubería cuando esta se encuentra en condiciones de operación y, por lo tanto presurizada. Se caracterizan por tener un orificio de paso de aire pequeño. Son útiles para sacar pequeñas cantidades de aire de la tubería generadas principalmente por causas propias de fluido, aun existiendo presión en el sistema (aire disuelto en el lagua que, al disminuir la presión o aumentar la temperatura, forma burbujas).
Los procesos de llenado y vaciado de tuberías son dos de las operaciones más críticas en toda la instalación.
Durante el proceso de llenado, el aire que ocupa las tuberías debe ser evacuado a medida que el agua va entrando. Esto debe hacerse controlada y eficazmente para evitar sobrepresiones y golpes de ariete, de forma que el agua pueda llenar completamente la conducción sin dejar aire atrapado.
Durante el proceso de vaciado de tubería se debe permitir la entrada de aire para llenar el vacío dejado por el agua y evitar la formación de depresiones que podrían producir el colapso de la tubería. La entrada de aire es esencial para poder drenar la tubería de forma efectiva y evitar la separación de la columna liquida, la cual puede ser tan dañina como la sobrepresión.
Existen en el mercado válvulas ventosa que combinan los dos efectos, denominándose válvulas ventosa de doble efecto, trifuncionales o de doble orificio.
Estas válvulas combinan las funciones de las válvulas de efecto automático y las de efecto cinético.
Las válvulas de efecto automático permiten evacuar pequeñas cantidades de aire de la tubería cuando el sistema estas presurizado. Sin embargo, su orificio es normalmente muy pequeño y no admite la entrada o salida de la suficiente cantidad de aire para evitar la sobrepresión en el llenado o la depresión en el vaciado de la conducción.
Por otro lado, las válvulas de efecto cinético poseen grandes orificios para poder evacuar grandes cantidades de aire en el llenado y admitir grandes volúmenes en el vaciado de la tubería. Sin embargo, estas válvulas no pueden evacuar las pequeñas burbujas de aire cuando el sistema está operando normalmente, es decir, presurizado.
Por lo tanto, ni las válvulas de efecto automático ni las de efecto cinético pueden cumplir con las tres funciones mencionadas anteriormente cuando se utilizan de forma individual.
La medición de caudal resulta imprescindible a la hora de evaluar consumos y rendimientos de una máquina, un proceso determinado o de toda una planta. Desde el líquido elemental, agua, hasta los productos más agresivos, viscosos y densos, para cada producto hay una tecnología capaz de medir su caudal.
Los caudalímetros de inserción son una tecnología de medición de caudal velocimétrico, es decir que mide la velocidad de flujo, y conociendo el diámetro de la línea calcula el caudal volumétrico. Se presentan dos tipos: turbina de inserción e inserción magnética. La turbina de inserción se basa en una turbina que se inserta en la línea, de forma casi tangencial, donde el movimiento del líquido se traduce en movimiento rotativo de la paleta giratoria, produciendo una salida de pulsos cuya frecuencia es proporcional a la velocidad del fluido. En el caso del inserción magnética, el funcionamiento esta basado en la Ley de Faraday, donde el sensor se compone de dos electrodos y una bobina que genera un campo magnético conocido, y al circular el agua (carga en movimiento) se produce un voltaje inducido en los electrodos. El mismo es proporcional a la velocidad del fluído. Son especialmente útiles en cañerías de gran tamaño, ya que con solo dos modelos se satisfacen aplicaciones desde ½” hasta 24”, es decir que el costo no necesariamente aumenta al aumentar el diámetro de la línea.
Este tipo de caudalímetros presenta el mismo principio de funcionamiento que los caudalímetros de inserción magnética, pero con la diferencia que éstos se instalan en serie con la línea, típicamente bridados o con conexión sanitaria (TriClamp, DIN11851) en el caso de la industria alimenticia o farmacéutica. Cuentan con panel indicador y de configuración integrado o remoto, en caso de altas temperaturas del producto.
Estos caudalímetros están especialmente diseñados para caudales muy bajos, típicamente de dosificación. Midiendo a partir de 1.5 l/h, estos sensores le permitirán monitorear y totalizar el consumo de sus líquidos de dosificación, y asegurarse que los mismos se estén agregando en las cantidades apropiadas a su producto.
En el caso de que su producto sea muy viscoso, muy denso, presente partículas sólidas o cualquier otro inconveniente que le impida utilizar un caudalímetrovelocimétrico, puede utilizar los caudalímetros de desplazamiento positivo, donde un volumen de líquido atraviesa el caudalímetro, y cada ve que lo hace se cuenta un pulso. Dado que se conoce el volumen que circuló por el sensor, se puede calcular el caudal instantáneo y totalizado a través de los pulsos.
Si lo que desea es simplemente medir consumos de agua, ya sea limpia o agua dura, puede utilizar caudalímetros de turbina, instalados en serie con su línea, que le indicarán a través de un indicador mecánico los litros o m3 de agua circulados. A su vez cuenta con la posibilidad de emitir un pulso para cierto volumen conocido, de forma tal de poder registrar el consumo en algún contador o PLC.