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La medición de presión le puede ser útil no solo en líneas de proceso, sino en tanques, silos o pozos de agua para conocer el nivel de los mismos a través de la presión ejercida por la columna de líquido. También resulta sumamente importante el uso de presostatos para indicar alarmas o controlar el encendido o apagado de bombas, accionamientos de válvulas en base a la presión de la línea.
Los transmisores de presión para monitoreo de presión en la línea en aplicaciones de agua, vapor o refrigerantes, los encontrará típicamente con salida 4-20mA o 0-10VDC, con conexión a proceso roscada de ¼” o ½” en acero inoxidable, y en rangos desde vacío hasta 600 bar.
A diferencia de los transmisores descritos anteriormente, en el caso de aplicaciones en la industria alimenticia o farmacéutica, donde se requieren conexiones a proceso y materiales que no permitan el depósito de material, los transmisores de presión sanitarios presentan conexiones a proceso sanitarias (TriClamp, DIN11851, rosca con diafragma y sello sanitario) y tienen aceite no contaminante como medio de transmisión de la presión entre el diafragma y el sensor.
Si se requiere medir nivel de líquido de forma indirecta en un tanque no presurizado, a través de la medición de presión que ejerce una columna de líquido, se deben utilizar transmisores de presión hidrostáticos. Los mismos miden la presión en la base de la columna, cuentan con una toma de presión secundaria donde miden la presión atmosférica, y finalmente miden la presión diferencial entre ambas presiones. Si se conoce la densidad del líquido a medir, se puede calcular el nivel en base a la presión ejercida por la columna.
A la hora de medir presión con referencia a una presión distinta de la presión atmosférica o de vacío, se debe utilizar un transmisor de presión diferencial. Es utilizado principalmente como sensor de nivel en tanques presurizados y medición de caudal en líquidos y gases a través de placas orificio o tubo de pitot.
En cualquier proceso que involucre el uso de vapor ya sea con el fin de calentar, esterilizar o mover un generador por ejemplo, seguramente nos vamos a encontrar en algún lugar de nuestro proceso con el condensado que se forma a medida que el vapor cede energía al proceso o al ambiente y se transforma nuevamente en agua.
Este condensado se debe remover y para este fin existen elementos que se encargan de realizar esta tarea de forma automática, las trampas para vapor, las cuales asumen esta importante parte del rol para que el sistema funcione en su punto óptimo.
A continuación repasamos los modelos utilizados para las ejecuciones más comunes:
Dado que existen innumerables tipos de procesos, y los requerimientos de los mismos son muy variables es imposible pensar en un solo tipo de trampa para vapor, a tales efectos existen hoy en el mercado muchos tipos de trampas, en FIDEMAR les ofrecemos con nuestras marcas los modelos más usados.
Se usan normalmente para la purga de elementos de intercambio, como radiadores, serpentines, tachos encamisados o cualquier ejecución que requiera por su particularidad un consumo modulante de vapor ya que descargan condensado continuamente y se ajustan automáticamente a las variaciones de carga.
Al disponer de una purga termostática integrada posibilitan también la descarga y entrada de aire (o gases) cuando el sistema está frío.
Se usan normalmente para la purga de líneas generales o colectores, pueden venir con filtro o sin filtro, normalmente son muy robustas, fabricadas en acero inoxidable, soportan altas presiones, disponibles desde ¼” a 1”.
Recomendadas para sistemas y equipamientos donde podemos permitirnos acumulación de condensado y utilizar el calor sensible de del mismo para calentar. Pueden ser utilizados como eliminadores de aire en puntos altos de líneas de vapor y camisas de vapor.
Estas trampas descargan el condensado a medida que se forma pero muchas veces intermitentemente.
Son las trampas más robustas entre los tipos de trampas mecánicas, por lo tanto son recomendados donde tenemos potenciales golpes de ariete.
Recomendadas para sistemas y equipamientos donde podemos permitirnos acumulación de condensado y utilizar el calor sensible de del mismo para calentar.
Son trampas usadas principalmente para descarga de condensado en radiadores, esterilizadores, autoclaves y como purgas de aire en los puntos altos de las líneas principales de vapor, tachos encamisados o finales de línea de vapor vivo. Se caracterizan por descargar el condensado unos grados por debajo de la temperatura del vapor saturado correspondiente a la presión de trabajo.
El uso de válvulas de control le permitirá realizar un control preciso del caudal o presión de vapor en su proceso. Ya sea para reducir una presión o garantizar un caudal apropiado para un proceso de calentamiento, la válvula de control le ofrece una solución rápida y robusta a la hora de dominar las variables que caracterizan tanto al vapor saturado, como vapor sobrecalentado.
Complementan a la amplia variedad de modelos y variantes de las mismas dos tipos de accionamientos, los neumáticos y los eléctricos los cuales se fabrican con los estándares de conectividad e integración a casi cualquier sistema existente.
Cuerpos de 2 y 3 vías, servicio industrial, HVAC y “alta performance” para distintos tipos de fluidos: vapor, aceite térmico, agua caliente, glicol, gases, etc.
Las válvulas de tres vías existen en la variante del tipo mezcladoras o divergentes.
Se fabrican en diámetros desde ½” a 20”, en clases desde PN16 a PN160 pudiendo trabajar hasta 550ºC.
Dependiendo del tipo de válvula existen diversos tipos de actuadores, pero para simplificar podríamos hablar de dos grandes tipos : las de desplazamiento lineal y las de desplazamiento rotativo.
Las válvulas de control pueden suministrarse con actuadores eléctricos o neumáticos, tanto en la versión ON-OFF como modulantes.
Los mismos pueden ser de desplazamiento lineal o rotativos y existe en cualquiera de los casos la posibilidad de configuración de protección ante falla en posición cerrada o abierta mediante resortes.
Dado los diferentes campos de operación, existen diferentes resortes, tamaños de actuadores, tipos de acoplamiento y electrónicas con multiples tipos de salida y protocolos de comunicación para cubrir todos los requerimientos.
Para los actuadores neumáticos modulantes se recomienda el uso de los electroposicionadores o posicionadores neumáticos con el fin de lograr una mayor exactitud en el control.
Nosotros disponemos de los dos tipos, pudiendo ser incluso mecánicos o digitales con múltiples variantes de conectividad de acuerdo a su sistema.
Muchas veces por condicionantes en la instalación o el proceso se debe optar por actuadores neumáticos con posicionadores neumáticos, en estos casos se requiere de un transductor I/P que convierta una señal eléctrica en una señal neumática la cual comandará el posicionador.
Son dispositivos que nos permiten conocer de forma remota la posición exacta de un instrumento, por ejemplo una válvula de control con su actuador y posicionador, mediante el transductor de posición podemos cotejar que lo que nuestro sistema de posicionamiento intentó realizar se concretó sin errores.
Prácticamente todo proceso industrial requiere de la medición y control de la temperatura. Ya sea de un líquido en un tanque, en una línea presurizada, o sólidos en un silo, la temperatura es una de las principales variables industriales a tomar en cuenta.
Para rangos de temperatura hasta de -50 a 400°C las termoresistencias, principalmente las Pt100 y Pt1000 son la principal opción a la hora de medir temperatura. Basados en una resistencia cuya resistividad varía de forma conocida con la temperatura, es posible medir la temperatura en líquidos o sólidos a través de estos elementos. Contamos con termoresistencias en formato de vaina de acero inoxidable de varios largos, y varias conexiones a proceso, desde estándar en rosca ½” hasta sanitarias como TriClamp o DIN11851.
Si se requiere transmitir la temperatura en forma de señal analógica de tensión o corriente, se debe instalar un transmisor de temperatura que convierta la señal de resistencia (en el caso de utilizar una termoresistencia) o de voltaje (en el caso de utilizar una termocupla) en una salida de corriente o voltaje, como ser 4-20mA y 0-10VDC. Contamos con dichos transmisores en formato de pastilla y para montaje en riel DIN, totalmente configurables a través de USB.
Si lo que se requiere no es una medición continua de la temperatura, sino un control o alarma por alta o baja, se puede utilizar un termostato. Los mismos son mecánicos y están disponibles con sensores tipo ambiente, ducto o capilar. Con salida de contacto seco SPDT, son una excelente opción para el envío de alarmas y control de procesos.
Si lo que se requiere es una indicación local de la temperatura, contamos con termómetros bimetálicos, de alcohol y tipo capilar. Contamos con rangos hasta 600°C, y diámetros del dial hasta 4”.
Las válvulas de control hidráulico son la mejor opción cuando necesitamos controlar o regular casi cualquier variable en una línea de agua. Las mismas ofrecen mediante la combinación de un cuerpo de válvula standard con diferentes pilotos, la versatilidad más alta, para los controles más precisos.
Podemos dividir las mismas en dos grandes series: las de cámara única y las de cámara doble, siendo las más usadas en aplicaciones complejas y grandes diámetros las de cámara doble. Dada la gran variedad de modelos, configuraciones y materiales utilizados podemos decir que estaríamos en condiciones de ofrecer la válvula adecuada para realizar cualquier tipo de control en cualquier tipo de proceso en líneas de agua (o líquidos homogéneos) sin necesidad de una fuente de energía adicional más que la del propio fluido en uso. Son fabricadas en diámetros desde 1 1/2” a 36” con cuerpos de hasta un rating de PN40.
A continuación repasamos los modelos utilizados para las ejecuciones más comunes:
El establecimiento de varias zonas de presión es uno de los métodos más comunes para alcanzar el equilibrio en las redes de transmisión y distribución de agua. Las válvulas reductoras de presión (o PRV por sus siglas en inglés) “obligan” a los parámetros dinámicos del sistema de suministro a mantener una constante presión de entrega predeterminada.
A través de la definición de la presión mínima requerida en el punto crítico de cada zona de presión, las válvulas del tipo “PRV Activas”, permiten reajustar constantemente la presión de entrega, con lo cual el sistema trabaja con una menor presión promedio. La válvula reductora de presión es una válvula de control de operación hidráulica accionada por diafragma, que reduce la mayor presión aguas arriba a una presión aguas abajo constantemente menor, sin que le afecten las fluctuaciones en la demanda o en la presión aguas arriba.
En las válvulas de flotador se combinan las ventajas de las excelentes válvulas de control hidráulicas con la simplicidad de los flotadores mecánicos. La capacidad de separar la válvula principal del flotador elimina la mayor parte de los problemas de instalación y mantenimiento que afectan a las válvulas de flotador mecánicas.
La amplia selección de tipos convierte a las válvulas de control de flotador en la mejor solución cuando se trata de controlar el nivel. Esta válvula es una válvula de control de nivel de cámara doble, de operación hidráulica y activada por diafragma. La propulsión hidráulica hace que la válvula se abra completamente en el nivel bajo predefinido del reservorio, y que se cierre al llegar al nivel alto predefinido, sin tener en cuenta las diferencias de presión.
En las válvulas de flotador se combinan las ventajas de las excelentes válvulas de control hidráulicas con la simplicidad de los flotadores mecánicos. La capacidad de separar la válvula principal del flotador elimina la mayor parte de los problemas de instalación y mantenimiento que afectan a las válvulas de flotador mecánicas.
La amplia selección de tipos convierte a las válvulas de control de flotador en la mejor solución cuando se trata de controlar el nivel. Esta válvula es una válvula de control de nivel de cámara doble, de operación hidráulica y activada por diafragma. La propulsión hidráulica hace que la válvula se abra completamente en el nivel bajo predefinido del reservorio, y que se cierre al llegar al nivel alto predefinido, sin tener en cuenta las diferencias de presión.
Los depósitos y torres de agua, así como los reservorios ya existentes, son algunos ejemplos de sitios en los que se requiere controlar el nivel, pero en los que la instalación de flotadores puede ser complicada y costosa.
Para esas obras, las válvulas de control de nivel con piloto de altitud ahorran la necesidad de instalar flotadores internamente, a la vez que se retienen la simplicidad y la fiabilidad para una amplia gama de aplicaciones. Es una válvula de control de nivel de operación hidráulica, activada por diafragma, que se cierra cuando el agua del reservorio llega al alto nivel predefinido y se abre por completo en respuesta a una caída de nivel de aproximadamente un metro, captada por el piloto de altitud de tres vías montado en la válvula principal.
La súbita parada de la bomba es seguida por una caída de presión mientras la columna de agua sigue desplazándose a lo largo de la línea. Al regresar, la columna golpea a la válvula de retención cerrada de la bomba, creando una onda de alta presión, que se desplaza a velocidades de hasta 4 Mach. La eliminación de esa onda requiere anticiparla y actuar de antemano. Las válvulas anticipadoras de onda reaccionan a la caída de presión, y reciben a la columna de regreso ya abiertas, eliminando así el golpe de ariete.
Es una válvula instalada fuera de la línea, de operación hidráulica y activada por diafragma. La válvula se abre en reacción a la caída de presión generada por la súbita parada de la bomba. Mediante la preapertura de la válvula se disipa la onda de alta presión de retorno y así se elimina el golpe de ariete.
La válvula modelo 735-M se cierra con suavidad y herméticamente en cuanto lo permite la función de alivio, evitando la onda de cierre. Esta válvula sirve también para el alivio de la presión excesiva en el sistema.
La planificación de un sistema comienza con el rango de caudales esperado, con el cual se determinan las características y la ubicación de la estación de bombeo, la disposición y el tamaño de las líneas de suministro, la ubicación y el volumen de los reservorios, etc. Toda desviación significativa del rango de caudales planificado podría perturbar el suministro de agua e incluso dañar a los componentes del sistema.
El diseño adecuado, así como la colocación y el uso de válvulas de control de caudal protegen al sistema contra los efectos de caudales excesivos. Es una válvula de control de operación hidráulica, activada por diafragma, que mantiene un caudal máximo predefinido, sin que le afecten las fluctuaciones en la demanda o en la presión del sistema.
Todo sistema de agua está expuesto a las roturas, ya sea por problemas de hidráulica o de instalación, o a raíz de daños mecánicos externos.
Las válvulas de control antirotura aíslan la zona afectada hasta la reposición manual, a fin de minimizar el derroche de agua, la erosión del terreno y los daños que podrían afectar a los edificios, caminos y equipos.
Es una válvula de control de operación hidráulica, activada por diafragma, que al percibir caudales mayores que los prefijados, se cierra herméticamente hasta que se la reponga manualmente.
Mientras el caudal sea menor que el máximo predefinido, la válvula permanece completamente abierta, minimizando la pérdida de carga.
Al utilizar muy escasa energía eléctrica, las válvulas de solenoide permiten activar válvulas de apertura y cierre (on/off) de todos los tamaños, y ahorrar así las infraestructuras involucradas en la aplicación de válvulas motorizadas. La señal eléctrica que activa al solenoide puede ser emitida directamente desde temporizadores, relojes y similares, o a través de un sistema de control, en función de la presión, el nivel, el caudal y otras consideraciones de la gestión del sistema.
Es una válvula de control de operación hidráulica, activada por diafragma, que se abre o se cierra completamente en respuesta a una señal eléctrica.
En las válvulas electrónicas, las ventajas de las excelentes válvulas moduladoras, accionadas por la presión de la línea, se integran en el mundo del control electrónico. En la actualidad se requieren válvulas modernas, dinámicas y de comando electrónico para el control en tiempo real de presiones, caudales, temperaturas, niveles y otros parámetros, ya sean como variables únicas o unos en función de otros.
Es una válvula de control de operación hidráulica, activada por diafragma que, reaccionando a las señales de un controlador electrónico, se abre o se cierra en modulación para controlar presiones, niveles, caudales, temperaturas y cualquier otro parámetro que deba ser controlado, en función de los valores predefinidos programados en el controlador.